Asociación Amigos de Briones
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BRIONES

 

 

HISTORIA

Según algunos autores su nombre deriva de los antiguos berones. Govantes en su Diccionario Geográfico-Historico de La Rioja, cita "Briones conserva el nombre de los antiguos Berones, pueblo celta que poseía este país cuando los Romanos conquistaron España". Pero tuvo pobladores más antiguos según restos de la Edad de Bronce, encontrados por la ermita de los Martires.

 

De la época romana apenas hay noticias de Briones. No obstante se han encontrado restos arqueoógicos cerca de la ermita de la Concepción, en el denominado Camino Real. La historia confirma su importancia y hay indicios de vía de comunicación.

 

Durante la dominación árabe, la Crónica Albendense señala que Alfonso I  de Asturias expulsó a  los musulmanes de Briones hacia el año 740. Sin embargo la reconquista de Briones habrá de esperar hasta el año 923 en que La Rioja pasa a manos cristianas con Ordoño II de León y Sancho Garcés de Navarra.

 

A principios del siglo X Briones conoció una primera repoblación cristiana, constituyéndose por esas fechas en frontera entre el Condado de Castilla y el Reino de Navarra. Fue de Navarra en tiempos de Sancho el Mayor, formando parte de la Tierra de Nájera, y se regía por su fuero (al menos entre los años 1000 y 1035), hasta 1076 en que fuera asesinado Sancho el de Peñalén. A raíz de esto, Alfonso VI de Castilla se apoderó de La Rioja desde Montes de Oca hasta el río Ebro, quedando Briones incorporada a la Corona de Castilla como villa fronteriza frente a Navarra, por su estratégica posición rebereña del Ebro.

 

Con la ocupación castellana de La Rioja, Briones fue del señorío de los de Haro, condes de Alava y Vizcaya y es probable que, cuando Diego López de Haro se dedicó a fortificar la línea del Ebro, fueran levantadas la fortaleza y murallas. El primer señor documentado de Briones es el señor de Vizcaya, Diego López de Haro III (1236-1254) quien, hacia 1240, se rebeló contra Fernando III de Castilla y se refugió en el castillo de Briones. Hacia 1242 el rey cercó y asedió la fortaleza para hacer prisionero al rebelde. Desde entonces Briones pasó a ser villa realenga. El sucesor de Fernando III el Santo, Alfonso X, otorgó el fuero de Briones el 18 de enero de 1256, inspirado en el de Vitoria y hoy desaparecido. Se conserva su confirmación, realizada por Sancho IV de Castilla en 1291. El fuero concede importantes privilegios y exenciones para facilitar la repoblación que asegura la castellanía de la villa frente a los navarros. El monarca exige fidelidad a su persona y sucesores para que se mantenga el Fuero.

 

En 1293, reunidas las Cortes en Valladolid por Sancho IV, se otorgaron varios privilegios reales, entre ellos el de Briones, que entonces comprendía las aldeas de Ollauri, Gimileo y Rodezno. durante las guerras mantenidas por Enrique de Trastamara y Pedro I el cruel, Briones fue el señorío del hermano del Trastamara, Sancho, a quien el rebelde don Enrique le había concedido varias villas y lugares riojanos. Durante la batalla de Nájera librada en 1367, Don Sancho fue hecho prisionero por Pedro I y despojado de "Briones con todos sus lugares, aldeas y términos".

 

En 1369, Pedro I fue asesinado por su hermano y éste ocupó la corona castellana. El nuevo rey, Enrique II, confirmó ese mismo año el fuero y se instáló en esta villa para negociar con el rey Navarro Carlos II, el Malo, sobre sus diferencias territoriales. Sin embargo, la guerra castellano-navarra estálló en 1378 a causa de la alianza entre Ricardo II de Inglaterra y Carlos II. Los avances castellanos por tierras navarras forzaron a Carlos II a negociar la paz con Enrique II y para ello envió dos procuradores al campamento real castellano emplazado en Briones. La denominada paz de Briones fue firmada el 31 de Marzo de 1379.

 

El navarro se obligaba a ser amigo de Castilla y enemigo de Inglaterra y a no casar persona alguna de su real familia con otra de la casa inglesa. Este tratado se ratificó mes y medio más tarde en Sto. Domingo de la Calzada. Don Sancho, hermano del monarca, volvió a ostentar el título de señor de Briones y de Haro que más tarde heredó su hija Doña Leonor, apodada la "Ricahembra". Cuando el marido de Doña Leonor, Fernando de Antequera, fue elegido rey de Aragón en 1412, Briones, en régimen de villa de señorío, tuvo por señores a los monarcas de Aragón, y más tarde al de Navarra, al ceñir su corona Juan I, hijo de Doña Leonor y Fernando de Antequera, heredero del señorío. Éste vendió la villa al Mariscal Sancho de Londoño el 29 de diciembre de 1445 por 20.000 florines de oro. Más tarde, el navarro intentó recuperar su señorío, mediante nueva compra, y como éste se negara a trato alguno, Juan I ocupó la villa de Briones hasta que, por el tratado de Barcelona de 1445, renunció a sus derechos y la traspasó a su sobrino Enrique IV de Castilla.

 

Los posteriores conflictos de este monarca con Juan I de Navarra le decidieron a ceder el señorío al Maestre Don Pedro Girón el 20 de octubre de 1459 en recompensa a sus servicios militares prestados frente al rey navarro. El nuevo señor de Briones designó como alcaide de la villa a Don Juan Tenorio.

A la muerte de Pedro Girón, el señorío pasó por vía de mayorazgo a su primogénito. Alfonso Téllez Girón, en 1466. En 1472 figura como señor de la villa su hermano Juan Téllez Girón, quien hubo de llegar a un acuerdo en 1480 con el heredero de Londoño, Diego de Londoño, que venía reclamando sus derechos al señorío. La cuestión no fue resuelta hasta 1498, en que los herederos de Diego de Londoño, renunciarion a culquier derecho sobre Briones por la suma de 150.000 maravedíes que satisfizo Juan Tellez Giron, conde de Ureña. Desde entonces el señorío continuó en manos de esta familia que eran Duques de Osuna desde 1562, Marqueses de Peñafiel y Condes de Ureña. El último señor de Briones fue Mariano Téllez-Giron y Beaufort, XI Duque de Osuna, X Marques de Peñafiel y XV Conde de Ureña, quien disfrutó del señorío hasta el año 1837, en que el Tribunal de Justicia confirmó la sentencia dada en 1818 sobre la incorporación de Briones a la Corona.

Durante la guerra de la Independencia, Briones no fue ajena a los desastres provocados por los invasores: el autor Garrán refiere que "Cuando los franceses entraron en Briones el 30 de noviembre de 1807, fueron poco para satisfacer su rapacidad las riquisismas alhajas que habia donado a la iglesia y a la ermita del Santo Cristo de los Remedios el devoto y generosisimo D. Andrés de Ibarra y Pedroso".

 

En 1836, durante la primera guerra carlista, la Brigada de Briones fue enviada por el general Luis Fernandez de Córdoba a cubrir la margen del Ebro para impedir el paso de los carlistas. En la última guerra carlista, Briones y Cenicero cayeron en manos de Eustaquio de Llorente el mes de noviembre de 1873 y fueron hechos prisioneros más de cincuenta brioneros que fueron trasladados a Laguardia.

 

ARTE

La visita a Briones es muy recomendable, ya que posee una trama urbana medieval y son muchos los edificios de interés, por lo que la villa ha sido declarada Conjunto Histórico Artístico.

Desde el punto de vista de la arquitectura popular la mayor parte de las edificaciones están levantadas en piedra de sillería, si bien hay algunas con entramado y tapial de madera.

La disposición del pueblo es una ladera, teniendo en lo alto del cerro restos del antiguo castillo, hoy dentro de un parque. En toda la parte alta se puede observar el antiguo trazado de las murallas, de las cuales quedan algunos restos.

La plaza es de gran belleza y a ella se asoman edificios de gran interés. El sabor medieval se observa en ventanas de trazado apuntado de recuerdo gótico o en hornacinas que guardan la devoción de los vecinos. La mayor parte de los edificios, siguiendo el estilo de edificaciones civiles de la Rioja Alta, presenta tres plantas en sillería perfectamente labrada.

Las fachadas tienen los vanos enmarcados y muchas de ellas lucen escudos. Son de interés los aleros con sus canes de madera tallados. También hay bellas muestras de herrajes y rejas en balcones y ventanas.

 

NATURALEZA

La villa de Briones está situada en una terraza sobre la margen derecha del río Ebro, a 35 Km al NO de Logroño, sobre un cerro de 80 metros de altitud sobre el río desde el que se dominan las feraces tierras regaladas por el Ebro con la Sierra de Cantabria como telon de fondo. El casco antiguo amurallado de Briones tienen sentido alargado de norte a sur, con tres calles longitudinales y varias transversales, más la plaza central (a 501 m. de altitud).

Todo el término se asienta en el interfluvio que dejan el Tirón y el Najerilla. Las tierras son terciarias -arcillas rojas y amarillas- y constituirían un amplio rellano, ligeramente inclinado hacia el Ebro, de no haber sido ahondadas por los arroyos Zamaca y Valpierre. Briones es un lugar privilegiado por su situación próxima a las riberas del Ebro, en uno de los meandros que se inician en Briñas y que continúan a lo largo de toda La Rioja. Esta situación le permite tener terrenos de monte bajo en Valpierre y llegar hasta las huertas del Ebro en una sucesión sólo interrumpida por las vías de comunicación.

Su jurisdicción tiene 38Km2 de terrenos de buena calidad, formados por tierras arcillosas y blancas en las laderas más pronunciadas. Los terrenos arcillosos contrastan con zonas de roca arenisca que suministró parte del material para la construcción de sus murallas y edificios singulares. El terreno arcillo-calcáreo que sustituye el cerro sobre el que se asienta la villa, permitió realizar cuevas donde elaborar y conservar el vino, todas ellas con orientación norte.

Las alturas más prominenetes se hallan al sur por las ventas de Valpierre (mas de 600 metros de altitud) y en Mensiguerra, en el límite de Gimileo y Ollauri.

Estos terrenos ligeramente ondulados, se laderas empinadas y monte bajo, dan al término una gran riqueza cinegética, destacando la perdiz y la codorniz entre las piezas preferidas del coto local.

Dentro del término se pueden realizar diversos itinerarios de senterismo, como el de las proximidades del Ebro, que pasa por el molino y las ermitas de San Andrés y Santa Lucía, regresando al pueblo por el camino del Calvario.

 

Otro camino de interés es la cañada de Santo Domingo, que saliendo del pueblo va por el termino de Mendiguerra (visítese la cercana ermita de los Mártires), y las Arenillas y cruza el arroyo casi siempre seco de Areluz para entrar en la jurisdicción de Gimileo.

Otra excursión apropiada para el verano es la Ermita de la Concepción, que es una antigua cañada que conducía los rebaños a Valpierre.

A través de estos caminos conoceremos un paisaje tremendamente humanizado, ya que hasta las laderas más empinadas como las de la Fuente de Réndime, en el camino de San Asensio a Briones, están pobladas de viñedos.

 

1. IGLESIA-HERMITA DE SAN JUAN O DEL SANTO CRISTO

Se levanta sobre el morro del recinto amurallado que se proyecta hacia el Sur y constituye uno de los ejemplos más encantadores de la cantería riojana del siglo XVIII como espacio de ámbito centralizado. Su autor fue el maestro de obras Juan Bautista Arbaizar. Colaboró con él su yerno Ignacio de Elejalde.

Alrrededor de la ermita se puede disfrutar de hermosas visitas a la carretera N-22, dirección Logroño. Así mismo se contempla los castillos de Davalillo (San Asensio) y San Vicente.

Visitada la ermita, nos dirgimos a la Plaza de España por la calle San Juan, pudiendo contemplar varias casas de interés en el trayecto.

 

 

 

2. PALACIO DEL MARQUÉS DE SAN NICOLAS

Siguiendo los esquemas de Juan Bautista Arbaizar, el Palacio del Marqués de San Nicolás, actual sede del Ayuntamiento de Biones, ha sido hasta fechas muy recientes una de las construcciones cívicas más interesantes de toda La Rioja. Mantenía su planteamiento original en toda su pureza, tanto en lo concerniente a compartimentación de los espacios interiores como a las calidades de los materiales o su sintonía física con un espacio abierto utilizado como huerto, corraliza y sereno.

Construido por el maestro de obras Ignacio de Elejalde, el balcón principal luce en su base un vícor con la fecha de 1755 alusivo al año en que fue concluido. La fachada se organiza en tres cuerpos simétricos de tres calles articuladas por pilastras superpuestas.

La riqueza con que se resueve la calle centras y los motivos incorporados al último piso, hacen de este edificio uno de los referentes fundamentales de la Plaza y modelo de otras casonas.

 

 

3. CASONA EN LA PLAZA

 Está considerada como la más antigua de La Rioja. Se levanta justo en la esquina de la Plaza con la calle Bergrareche.

Organizada en dos plantas, la inferior de silleria y la superior de ladrillo, volada sobre vigas de madera con cabezas labradas y puntales de refuerzo, su fachada principal tiene ingreso de medio punto con escudete en clave.

 

 

 



4. PALACIO DE LOS QUINCOCES

Aunque hay quien sostiene que fue esta casona donde se alijaron Don Enrique II de Castilla y Carlos II de Navarra para concertar el matrimonio de sus hijos, este edificio fue construido a mediados del siglo XVI, posiblemente por Juan Martinez de Mutio y Juan Perez de Solarte mientras estaban ocupados de las obras de la iglesia parroquial.

La fachada de este palacio se articula en dos plantas asimétricas flanqueadas por cubos volados que se rentabiliza como recursos defensivos. El ingreso principal se resuelve en medio punto entre pilastras torcazas con relieves de cabezas de angelotes en el dovelaje y medallones con bustos de sus antiguos propietarios en las enjustas siguiendo modelos clásicos. Es una de las construcciones civiles más singulares del renacimiento norteño.

 

5. PUERTA DE MEDIA LUNA (Calle de la concepción)

Permite el acceso a las Cercas del mismo nombre. Atravesando la puerta, a la izquierda quedan las CERCANAS DEL TORO, que san a la ermita del Cristo. A la derecha las CERCAS DE LA MEDIA LUNA. Desde ellas podemos contemplar la PLAZUELA IBARRA y el ANTIGUO HOSPITAL.

 

 

6. PUERTA DE LA VILLA

Donde encotramos esculpido el esculo de armas de Briones.

 

 

7. TORRE DEL HOMENAJE

Antiguo castillo en donde aprovecharemos la altura para contemplar las hermosas vistas sobre el Ebro, con la sierra de Toloño como telón de fondo.

 

 

 

 

 

 

 

8. CERCAS DE LAS CUARENTA

Se llaman así, por el número de días de indulgencia que el obispo Lepe, concedió en una de sus visitas a la iglesia terminal de Briones por rezar a las virgenes titulares de las ermitas que se podrían contemplar desde ellas.

 

9. ANTIGUA ABADIA

Se organiza en dos volúmenes complementarios y forma con la torre de la iglesia una de las esampas más bellas de la localidad.

La planta baja presenta soportales de medio punto, útil recurso para unificar dos estructuras diferenciadas entre sí: el edificio que hace esquina con la Calle Mayor, de la segunda mitad del siglo XVIII, muy en consonancia con la estética de Juan Bautista Arbaizar, y el contiguo por el lado Norte cuyo piso principal está configurado a base de una secuencia de arcos como prolongación de los soportales de la base.

 

 

10. IGLESIA Y TORRE

La Iglesia Parroquial de Santa María de Briones es una de las más elegantes del antiguo obispado de Calahorra, no sólo por razón de su fábrica, sino por la importancia de las obras de arte que cobija. Se trata de un edificio construido en sillería, en planta de salón (tres naves a igual altura divididas en cinco tramos). Tiene cabecera ochavada de tres paños y se cubre con crucerías estrelladas de distinto trazado que soportan arcos apuntados y pilares cilíndricos fasciculados.

El conjunto principal es de estilo Reyes Católicos y Renacimiento, construido en el siglo XVI. Se sabe documentalmente que la cabecera estaba levantada para 1521, fecha a partir de la cual Miguel de Ezquioga tomó a su cargo la realización de los primeros tramos hasta 1536. Desde 1546 se vincula a la obra el cantero Juan Martínez de Mutio para edificar los dos últimos tramos, incluyendo coro, escalera y portada.

 

La airosa torre que linda con la puerta principal ocupa el lugar de otra anterior del siglo XVI. Son Martín de Beratúa y Martín de Arabe quienes dan traza y comienzo de obra en "Riojano" y es parecida a las de Sto. Domingo de la Calzada y Logroño.

 

CORO

Ocupando el último tramo de las tres naves se sitúa el espacioso coro, sobre lunetos, que en origen sustentaba una boveda de crucerúa, cuyo antepecho se decora con bellos relieves. En 1624 se encargaba Jaun Ortiz de Orobro Zárate la hechura de los balaustres de hierro. Se accede por una monumental escalera abalaustrada. Debido a problemas de estructura en 1683 Juan de Raón, vecino de Viana, hace una nueva traza de su bóveda y se concluye en 1684. Recientemente restaurado tras el desplome de la clave de la bóveda superior.

 

ORGANO

El órgano es obre del italiano Andés de Gasparini, contratado en 1765 y finalizado en 1767, año en que da su aprobación y visto bueno el arquitecto y organero Santiago de Erdocia, vecino de Elorrio. Los administradores contratan para hacer la caja a Sebastián de Portu en 1766. En 1824 Juan Manuel de Betolaza hace reformas del sistema mecánico, con el fin de ampliar sus posibilidades musicales.

 

RETABLOS

E y G. Estos retablos actúan de colaterales y ocupan los testeros de las naves de Santiago y San Sebastián. Son gemelos y fueron construidos por los arquitectos Juan y Pedro de Elguero.

F. Retablo mayor de arquitectura clasicista según traza de Hernando de Murillas, padre, de 1626. A su muerte toma el encargo de la obra a su hijo, hernando de Murillas y Vélez de Loyola, que junto con Juan Bazcardo y el yerno de éste Diego Jimenez, lo finalizarán en 1650. Sigue el esquema de otros de la zona (Fuenmayor, Laguardia...)

 

SACRISTIA

Amplio y esbelto ambiente al que da traza Francisco de la Riva Agüero, ayudado por Pedro de la Puente Liermo. Decoración al fresco de elementos arquitectónicos, ilusionistas, figuras bílicas y gran Asunción de la Virgen. Magnifica cajonería, romanista de fines del siglo XVI y barroca del siglo XVIII. Colección de lienzos, seis, con escenas de la vida de la Virgen e infancia de Jesús, de Mateo de Cerezo de hacia 1636 (destiandos a cubrir las calles laterales del retablo central, luego sustituidos por relieves). Cristo tras la flagelación, quizás del mismo autor, del siglo XVII.

 

11. PALACIO DE LOS GADEA

Una prueba evidente del impacto que causó el palacete de Don Esteban Francia, la tenemos en esta bella casona de sillería, en la que se copia prácticamente al pie de la letra la disposición de su fachada principal, incluyendo el arco trilobulado de la puerta de acceso, si bien atemperando algunas soluciones decorativas como consecuencia de lo avanzado de la fecha: 1774, según aclara una inscripción en la clave del balcón principal. Observen el perfecto estado de conservación del escudo de armas de los Gadea.

Este edificio obtuvo el premio de conservacion de edificios de interés histórico-artístico otorgado por esta Asociación el año 1997.

 

12. TORREON

Que como el castillo, ha definido a Briones como lugar fronterizo y de defensa del Ebro en las conflictos medievales entre el Condado de Castilla y el Reino de Navarra.